¿Dónde se compran más semanas como esta?
Por una vez, y sin que sirva de precedente, casi me da pena que acabe la semana. Porque de cuando en cuando los hados se confabulan para hacernos sonreÃr, y esta ha sido una de esas ocasiones. Comenzaron a ponerse revoltosos el martes, 1 de mayo y festivo, en la Feria del Libro de Santiago. HacÃa tiempo que no me encontraba con una feira tan repleta, tan animada, con todas las casetas a rebosar de lectores y curiosos. Ese dÃa tocaba sesión triple: presentación de Medievalario y de Mi padre comÃa botones y mesa redonda sobre "Los secretos de la novela histórica", en la que participaba con Pere Tobaruela y Marcos Calveiro. Qué bien me lo pasé, demontres. Y es que da gusto compartir mesa y debate con gente como Pere y Marcos, dos tipos entretenidos donde los haya, con un montón de cosas interesantes que contar. Entre reflexiones y anécdotas, el tiempo se nos pasó volando (ahà nos teneis en la foto, en plena faena) y yo me quedé con la sensación de que los asistentes se lo habÃan pasado bien, habÃan disfrutado casi tanto como nosotros...Ese fue el primer aviso de que los hados, por una vez, estaban de buen humor. Y pronto llegaron más avisos: el miércoles me confirmaron que, por fin, mi nuevo libro, Xoán Branco e a gran revolta irmandiña, habÃa llegado a las librerÃas tras varios meses de dilaciones. ¡Ya era hora! SÃ, decididamente, la semana marchaba sobre ruedas. El jueves recibà los ejemplares de la segunda edición de Medievalario y, una vez más, los chicos de Sacaúntos, la imprenta, han hecho un trabajo bárbaro. Asà que segunda edición ya a la venta... ¡y que haya muchas más! Por cierto que ese mismo dÃa, Redelibros me dio otra alegrÃa extra: Medievalario, que ya lleva 25 semanas como la novela más valorada por los lectores de la red (con una puntuación, ahà es nada, de 4,9 sobre 5, con 42 votos), se ha convertido también en el libro más visitado, con nada menos que 3900 visitas. ¡Arredemo, qué bueno!
Con tanta buena noticia, empezaba a pensar que mejor cruzar los dedos, no fueran a ponerse traviesos los hados, que ya se sabe lo celosos que son. Pero parece que todavÃa no he cubierto el cupo, porque esta mañana me he despertado con un correo que ha puesto la guinda a la semana. Maite, una amiga lectora que acaba de terminar La cruz de ceniza me ha enviado su crÃtica... y hay crÃticas que consiguen que entienda por qué quiero seguir escribiendo. Os dejo con sus párrafos, porque me han encantado...
He tardado más de la cuenta en leer La cruz de ceniza. No, no vayas a pensar mal: no ha sido ni porque no me gustara, ni porque me aburriera, ni porque se me hiciera pesada. Más bien todo lo contrario: lo que ha pasado es que ha habido momentos en que no podÃa seguir leyendo y cerraba un libro como quien se tapa la cara, mientras ve una pelÃcula, porque no quiere que ocurra lo que sabe que va a ocurrir en la escena siguiente. Como me temÃa al principio y luego me anunciaste, lo he pasado fatal. Claro que eso solo lo consigue el autor (who?) si su libro está maravillosamente escrito: dominio del ritmo, dominio de la trama, dominio de lo que algunos pedantes llamamos "polifonÃa textual", dominio del contexto, dominio de la tensión, control de la coherencia, solidez de los personajes protagonistas... en fin, esas cosas que, si fallan, el lector no se cree nada de nada, o no se lo cree del todo. Y tan poco fallan en La cruz, que esta lectora se lo ha creÃdo todo, todo, y más de una vez ha sentido que el corazón se le salÃa por la boca. Cerraba el libro un par de dÃas porque no podÃa más, y luego volvÃa a él, ansiosa, por querÃa saber de Hans (¡que tÃo más majo!), de Paulette, de Baltasar, de Jean...
He leÃdo las crÃticas en tu bloc, todas estupendas. ¡Enhorabuena! Me sorprende, no obstante, el estómago que tiene la gente: que si unos se lo han leÃdo del tirón sin pestañear, que si a otros les ha resultado muy ameno (¿ameno?), que si han agradecido un "desenfadado humor"... ¿Es que la gente ya no tiene corassón? :-)) Vale, igual es que a mà me ha pillado un poco blandita, un poco sensiblona de más, quién sabe. Por otra parte, ahora que estoy intentando enterarme de la historia de España -y este periodo "entra" (tú que has sido profe conoces este odioso empleo del verbo)-, me ha encantado entender mejor, ampliar conocimientos, enlazar con datos, y me ha venido como anillo al dedo. Dentro de unos dÃas me voy con mis 36 más fantásticos a la Borgoña (con una pequeña incursión en el Franco-Condado, pero solo para visitar una obra de Le Corbusier perdida por ahÃ) . Estoy segura de que me vendrán a la memoria algunas cosas de La cruz...
Ya veis que tengo motivos de sobra para no desear, por una vez, que llegue el fin de semana. ¡Y todo justo tras conseguir terminar, el jueves pasado, En tiempo de halcones! Humm, podrÃa acostumbrarme a tantas buenas noticias...
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© 2011 Fran Zabaleta
Comentarios
¡Y tan mal! Vamos a septiembre con historia... ¿Será por mi melena? El lunes sin más dilación a la pelu, asà me dejen calva...
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