(Sobre Medievalario) Me ha gustado, y mucho. Para empezar, el propio libro. Es un gustazo, un placer. Una edición cuidada, de tapas que casi se acarician y un papel quizá no tan sedoso como el de las páginas del Asteroide, pero espesas, de las que sientes entre los dedos cuando las pasas. Y después, el contenido: si bien todas las novelas que contiene el libro me han gustado, El husmo de la tierra me ha fascinado. Hay en ella algo menos obvio, más contenido... En cualquier caso, tienes un manejo de la lengua que es la leche (con perdón) y que me ha dejado perpleja... No sé cómo consigues hacer humano lo inhumano, tierno lo salvaje... Y es que he sentido que dentro de las auténticas barbaridades que describes, y de unas crueldades insoportables (INSOPORTABLES!!!), hay una ternura tan grande... Imagino que es la ternura que despierta el propio drama de ser humano, qué sé yo...
(Sobre La cruz de ceniza) Un gran libro, sin duda. Quien tenga la suerte de tenerlo entre sus manos se va a sumergir en un mundo de aventuras, intrigas, traiciones, venganzas... Un mundo en el que vereis reflejado cómo era la Europa del siglo XVI dentro de una comunidad perseguida por su fe: la comunidad anabaptista. Un mundo amargo, doloroso. Cargado de miedo. Os encontrareis una historia trepidante. Una novela histórica con todas sus letras, tanto por el contenido, como por su lenguaje (con un amplio vocabulario de la época), como por el desarrollo de sus personajes dentro de la trama. De lectura viva, ágil, y con una prosa clara y nítida, te mantiene enganchado desde el principio a cada una de sus páginas. Sus personajes entrañables, cercanos, y bien perfilados, te atrapan. Recomiendo encarecidamente su lectura, pues he disfrutado y aprendido mucho leyéndolo.