(Sobre En tiempo de halcones) Reconozco que fui a Cronopios, a la presentación de tu libro, sin muchas expectativas. De hecho, me animó a ir el que tu partener fuese Miguel Giráldez, que fue mi profesor de inglés en el instituto. Pero durante la presentación me pareció que podía encontrar en tu libro no solo una descripción de un momento histórico sino una buena historia sobre la historia  (valga la redundancia). Y quizás no signifique mucho la opinión de quien no tiene más idea de literatura que la de disfrutar con una buena lectura de las letras de quien sabe contar historias, pero no quería dejar de felicitarte por tu libro. Me sentí atrapada en sus líneas desde los mismos titiriteros. Con toda sinceridad, enhorabuena. Por saber transmitir, por no hacer literatura en detrimento de la historia ni permitir que la historia pase por encima de tu literatura. Estoy disfrutando enormemente con tu libro. Gracias por regalar tu inspiración y por saber jugar así con las palabras.
(Sobre En tiempo de halcones) Larga se me hizo la espera hasta tener tu libro en mis manos, pero mereció la pena... no defraudas nada, Fran. Me asombra tu capacidad de describir los ambientes y transportarnos a esa época en la que vive tu mente, sin aburrir, sin ser cansino, todo lo contrario, haciéndonos devorar cada página para descubrir cómo será el siguiente paisaje, el siguiente personaje... Aunque no quieras, te encuentras en medio de los personajes, te hace vibrar en cada acción, y lo más importante es que te hace SENTIR. Da igual la cantidad de páginas que tengan tus libros, siempre me saben a poco. Enhorabuena, Fran, por tu nuevo hijo, espero que crezca y te haga muy feliz. Te lo mereces. Y a por el siguiente... ¡Lo necesitamos!!
(Sobre La cruz de ceniza) Te debía una lectura (desde hace eones) de tu novela La cruz de ceniza, y aquí me tienes, cumpliendo con lo prometido (mejor tarde que nunca...). Aún no lo he acabado (me quedan unas 200 páginas, en torno al 25% del libro), y debo decirte que me parece una obra monumental y fantástica. A falta del desenlace, os felicito tanto a Luis Astorga como a ti por un pedazo de novelón impresionante, tanto por el tratamiento de la historia, como por la ambientación, sin dejar de lado unos personajes sólidos y perfectamente construidos. A menudo paro la lectura y busco si realmente existieron Knipperdollinck o Bockelszoon, entre otros cientos, y no dejo de sorprenderme por el trabajo de documentación que hicisteis, y que os honra. Así que aquí me tienes, cumpliendo la promesa largamente demorada, y disfrutando de vuestro buen hacer.
(Sobre La cruz de ceniza) Ágil y densa a la vez, plagada de acción pero también de reflexión, La cruz de ceniza nos acerca a los albores del siglo XVI y a los conflictos que suscitó la reforma luterana en Flandes y en Alemania. Absolutamente fiel a los hechos históricos, en sus páginas conviven, sin embargo, personajes históricos como el propio Lutero o el teórico Felipe Melanchthon; Francisco I de Valois o el emperador Carlos V; los anabaptistas Thomas Müntzer o Jan de Leiden, con otros ficticios como Baltasar Sachs, Hans o Paulette que resultan muy reales por su manera de empatizar con el lector.
De forma paralela al discurrir de la Historia con letras mayúsculas, en La cruz de ceniza se traman otra historias individuales más modestas, pero no menos apasionantes y entrenidas, capaces de absorber la atención del lector, que pasan por la búsqueda de un pequeño bastardo real y culminan en la apoteosis escatológica y milenarista de los sucesos de Münster.
Como escenario de una época reflejado con maestría por sus autores, recuerda en muchos momentos a Opus Nigrum, obra maestra de Marguerite Yourcenar.
Absolutamente recomendable para todos los amantes de la buena novela histórica.
(Sobre 99 libros para ser más culto) Lo cogí sin muchas ganas (confieso que me lo regalaron), pero no me ha decepcionado. Un montón de curiosidades interesantes, anécdotas y cosas así. Y lo mejor: una visión general de la literatura que explica por qué muchas obras son consideradas hoy clásicos. ¡Enhorabuena a los autores!