Ágil y densa a la vez...

(Sobre La cruz de ceniza) Ágil y densa a la vez, plagada de acción pero también de reflexión, La cruz de ceniza nos acerca a los albores del siglo XVI y a los conflictos que suscitó la reforma luterana en Flandes y en Alemania. Absolutamente fiel a los hechos históricos, en sus páginas conviven, sin embargo, personajes históricos como el propio Lutero o el teórico Felipe Melanchthon; Francisco I de Valois o el emperador Carlos V; los anabaptistas Thomas Müntzer o Jan de Leiden, con otros ficticios como Baltasar Sachs, Hans o Paulette que resultan muy reales por su manera de empatizar con el lector.
De forma paralela al discurrir de la Historia con letras mayúsculas, en La cruz de ceniza se traman otra historias individuales más modestas, pero no menos apasionantes y entrenidas, capaces de absorber la atención del lector, que pasan por la búsqueda de un pequeño bastardo real y culminan en la apoteosis escatológica y milenarista de los sucesos de Münster.
Como escenario de una época reflejado con maestría por sus autores, recuerda en muchos momentos a Opus Nigrum, obra maestra de Marguerite Yourcenar.
Absolutamente recomendable para todos los amantes de la buena novela histórica.