Lo pone fácil Zabaleta al lector...

Lo pone fácil Zabaleta al lector, ya que sin darte cuenta te ves devorando las más de 500 páginas que tiene la novela, y no porque sea de esos libros que podrías leer en diagonal sin que se resintiese el resultado, sino porque a través de más de un centenar de personajes y múltiples aventuras, mediante una prosa vibrante, detallista (que luce bien en lo tocante a la recreación histórica), sin altibajos, te metes presto en la historia, revives el siglo XV y te ves abocado hacia un final trepidante, donde todo se enloquece...