La novela consigue que el lector viaje...

La novela (...) consigue que el lector viaje a la época, con un ambientación sorprendente hasta el último detalle sobre la vida de los gallegos de hace medio milenio.(...) Uno de los méritos de la novela, y tiene muchos, es el retrato que hace de la ciudad del Apóstol. (...) Zabaleta consigue que creas entrar en la propia catedral, tomarte un vino aguado en la posada del León Real o pasear por los hediondos arrabales más allá de la Porta Faxeira. También comprendemos que Santiago era, gracias al Camino, una ciudad cosmopolita, a la que llegaba gente de toda Europa. (...) Acabo de terminarlo, y he disfrutado con una gran novela. Además, Fran Zabaleta nos enseña muchas cosas de la historia de Galicia que, por desgracia, desconocemos. Y nos retrata una época terrible en la que los halcones clavaban sus garras sobre las gentes.