Hay que mencionar la maravillosa ambientación...

(...) hay que mencionar la maravillosa ambientación (...) Fran Zabaleta logra que nos sintamos transportados e integrados en esta ciudad. Somos testigos directos de su forma de vida y costumbres, de la atmósfera convulsa que la domina, reflejo de la violencia en la que se haya sumido el reino, de las gentes que habitan en esta urbe y del ambiente que se respira en sus calles, plazas o callejas. (...) Una lectura amena y entretenida a la par que instructiva y que resulta muy recomendable (...).