- Categoría: Viajando en furgo

Viajo en la Lagartija, mi furgoneta camperizada, persiguiendo historias, lugares y momentos.
Confieso que no tenía intención de viajar a Zamora, pero a veces la casualidad se alía con la fortuna para abrirnos los ojos y regalarnos una sonrisa. Tras dos semanas sin moverme de casa, contemplando por la ventana la lluvia interminable de esta primavera invernal, necesitaba con urgencia arrancar la furgo y escapar a cualquier paraíso perdido. A donde fuera. A ser posible, algún lugar donde no lloviera. Pero la previsión no daba tregua: lluvia, lluvia, lluvia.
—Fran, necesito que escribas un reportaje sobre Zamora...
Esa fue la casualidad: Pío García, el responsable del portal de turismo Viajando con Pío (magnífico, por cierto, y no lo digo —solo, ejem— porque yo colabore con él). Aunque lleva toda la vida en Galicia, Pío es zamorano y tiene ganas de fotografiar y difundir la belleza de su tierra.
—Vale. ¿Te corre prisa?
—No, cuando puedas... —Y me explicó muy por encima lo que quería. Pío y yo llevamos tantos años grabando documentales y realizando reportajes fotográficos juntos que ya no necesitamos explicarnos demasiadas cosas.
Zamora. Ni se me había pasado por la cabeza visitar Zamora. Hasta ese momento había sido un simple lugar de paso en el camino hacia otros destinos. Una vez, hace ya muchos años, en un viaje a Extremadura con unos amigos, se me ocurrió proponer una parada en Zamora.
—¡Pero si ahí no hay nada, es un páramo!
Recuerdo que me encogí de hombros y seguimos adelante sin parar. Lo malo es que en algún lugar de mi cabeza, Zamora quedó clasificada como páramo sin siquiera molestarme en comprobarlo, y eso hizo que nunca me entraran ganas de visitarla. Hasta que se me ocurrió buscar la previsión del tiempo para Zamora en este fin de semana de principios de junio.
Esa fue la fortuna. No haría un fin de semana de sol y calor, pero la previsión era mucho mejor que en cualquier otro lugar en trescientos kilómetros a la redonda. Iría a Zamora.
- Categoría: Reseñas aventureras

¿Te acuerdas de aquella novelas de aventuras que devorabas a los doce, trece, catorce años? Sí, hablo de autores que conoces de sobra: Salgari, Verne, Stevenson, Karl May... Siempre pensé que los libros que leemos en esa etapa de la vida marcan nuestros gustos adultos y, en gran medida, nuestra forma de ver el mundo, nuestros sueños y nuestras aspiraciones.
En mi caso, lo tengo claro, aquellas fueron las mejores novelas de aventuras que leí nunca: las que me hicieron escritor, las que me hicieron desear vivir aventuras y crear mundos. De aquellos barros, estos lodos...
Pero, ¿cuáles nos han marcado, de entre los cientos que hemos devorado? Elaborar una «lista de las mejores novelas de aventuras» es siempre arriesgado, pero esta semana me he lanzado al agua de cabeza. Aunque sé bien que corro el peligro de olvidarme de alguna fundamental, o de que se me cuele otra a la que la memoria ha magnificado, ¡que no se diga!
Esta es la lista de mis quince novelas de aventuras imprescindibles. ¿Coinciden con las tuyas?
- Categoría: Mis otros viajes
En el extremo oriental de Galicia, perdido entre altas montañas, antiguos valles glaciares y densos bosques de rebollos, abedules, serbales o acebos por los que asoman, casi con timidez, pequeñas aldeas diseminadas que parecen vivir en una calma eterna, se esconde un lugar que brota directamente de las leyendas.
Muy cerca del embalse de Prada, a un paseo de la capital municipal, A Veiga, aparece de repente uno de esos rincones en los que el agua ha ido erosionando la roca, con paciencia de siglos, hasta formar un laberinto natural de cuevas, pasadizos y piscinas. En este tramo perdido del río Corzos se halla A Cántara da Moura, un lugar al que las muchachas que cuidaban del ganado solían acudir a descansar y refrescarse. Al parecer, por aquí, en alguna cueva subterránea, vivía una hermosa moura…
¿Todavía no conoces este misterioso lugar? Pues déjame que te cuente…
- Categoría: Viajando en furgo

Hace unas semanas, entre el 18 y el 20 de mayo, el Clube Camper Galicia, una agrupación de furgos camper de Galicia, organizó en colaboración con el principal foro de autocaravanistas y furgoneteros del país, furgovw, una quedada en Ponte Caldelas. Además de pasar un fin de semana de relax y furgo, el objetivo era visitar una de las zonas más afectadas por la oleada de incendios que devastó Galicia en octubre de 2017 y colaborar en la medida de lo posible en las tareas de reforestación.
Aunque hace ya algún tiempo que formo parte del grupo que el Clube Camper Galicia tiene en Facebook, no conocía personalmente a ninguno de sus miembros y me apetecía mucho hacerlo de una vez. Además, Ponte Caldelas siempre me ha parecido una localidad con un encanto especial, una de esas poblaciones que conservan lo mejor del pasado en su arquitectura tradicional y en su aire de plácida serenidad. Por otra parte, las continuas oleadas de incendios que sufre este país, provocadas en gran medida por una política tan salvaje como criminal y corta de miras (que lleva décadas fomentando la sustitución de frondosas por eucaliptos), es uno de los problemas ambientales que más me duelen. Con todas estas razones, ni me lo pensé y me apunté a la quedada...
- Categoría: Reseñas históricas

Cada año se publican miles de novelas históricas en nuestro país. Imposible seguirles el rastro, imposible leerlas todas. Inevitablemente, cada año quedan enterradas entre toneladas de papel un buen puñado de novelas históricas españolas que acumulan méritos sobrados para estar en boca de todos. Historias de gran calidad a las que el mercado y la voracidad de las novedades no han dado tiempo para llegar a más lectores. Pero que los merecen y, a menudo, mucho más que otras que andan de boca en boca.
¿Quiénes mejor que los blogueros literarios, esas curiosas criaturas de curtidas papilas gustativas, para descubrirnos tesoros literarios escondidos?
En cada entrega de esta serie pongo contra las cuerdas a un bloguero o una bloquera y le obligo (con refinadísimas técnicas de tortura que, no insistas, no te voy a desvelar) a que me cuente qué novelas históricas poco conocidas le han parecido realmente brillantes y cree que merecen ser mucho más leídas...




