Escritores independientes y emergentes: José Vicente Alfaro, autor de «Bajo el cielo de los celtas»

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Autores independientes y emergentes: Jose Vicente AlfaroEn los últimos diez años se ha producido una auténtica revolución en el adormecido mundo editorial. La irrupción de los libros electrónicos, la difusión de la impresión bajo demanda y la expansión de Amazon, entre otras plataformas online, han conseguido lo imposible: dar libertad a los autores. Por primera vez en la historia, un escritor puede poner sus obras a disposición de todo el mundo, literalmente, sin la intervención de una editorial. 

La consecuencia inmediata ha sido una proliferación de nuevos autores como jamás se había visto. Inevitablemente, el boom ha traído consigo muchos escritores con una calidad tanto formal como literaria más que dudosa, autores que se dedican a colgar de las plataformas cualquier escrito que salga de sus manos sin dejarlo reposar, sin revisar, con unas portadas que dan miedo y unas ediciones que le provocarían un pasmo al pobre Gutenberg si levantara la cabeza. El deseo de ser reconocido como escritor cuanto antes lleva a muchos a publicar lo primero que pergeñan, sin darse tiempo para aprender y madurar un oficio que, me temo, requiere de muchísimo esfuerzo y de un largo tiempo de aprendizaje. 

Sin embargo, también se da el caso contrario: internet ha hecho posible la aparición de una gran cantidad de autores interesantes que han abrazado la libertad de las redes para ponerse al frente de sus carreras literarias. Escritores que editan sus propios libros, con o sin ayuda de profesionales (maquetadores, correctores, ilustradores, etc.), que tienen miles de lectores fieles y que poseen una calidad literaria similar, y muchas veces superior, a muchos libros salidos de prestigiosas macroeditoriales.

Con uno de esos autores y uno de esos libros inauguro esta nueva sección del blog dedicada a autores independientes, indies o emergentes: José Vicente Alfaro y su Bajo el cielo de los celtas.

 

Bajo el cielo de los celtas, Alfaro

José Vicente Alfaro es un andaluz nacido en Huelva, licenciado en Derecho y autor de gran éxito en Amazon desde que en 2013 publicó como autor independiente su primera obra, La esperanza del Tíbet, ambientada en este país en el siglo XIII, y que consiguió estar nada menos que 500 días en el Top 100 del portal y vender más de 20.000 ejemplares.

Desde entonces, Alfaro no ha parado de publicar por su cuenta novelas históricas de acción y aventura que, en su mayoría, han copado los primeros puestos entre los más vendidos. Su éxito, como suele suceder, ha terminado por llamar la atención de las editoriales tradicionales: su última obra, La fragilidad del crisantemo, ha sido publicada por una de estas editoriales, el sello Martínez Roca. Queda por ver si este es el final de Alfaro como autor independiente o si seguirá publicando por su cuenta en el futuro. O si, como hacen muchos otros, combinará ambos canales. (Parece ser que es esto último: acaba de publicar, de forma independiente, una nueva obra: El misionero de Nueva Guinea).

Alfaro no ha parado de publicar por su cuenta novelas históricas de acción y aventura que, en su mayoría, han copado los primeros puestos entre los más vendidos.

Lo primero que me llamó la atención de Alfaro es su versatilidad: hasta el momento ha publicado siete novelas ambientadas cada una en un universo y en un tiempo diferente: del Tíbet a la isla de Pascua, de la América del siglo XII a la Europa céltica de la Edad del Bronce y de ahí a la India del siglo V, la Creta del rey Minos, la Groenlandia esquimal del XIV, el Japón del período Heian, en torno el año 1000, o la Nueva Guinea del siglo XIX. Alfaro se muestra fascinado por las culturas antiguas, por los pueblos perdidos y los escenarios exóticos.

Lo segundo que me llamó la atención fue lo amplio de su producción novelística: sietes novelas y alguna novela breve en apenas seis años. Como autor de novela histórica, sé muy bien el tremendo esfuerzo que supone documentarse para una sola novela, así que no puedo imaginarme el trabajo que requiere crear escenarios tan distantes en el tiempo y en el espacio como los que refleja Alfaro.

Bajo el cielo de los celtas es su cuarta novela, ambientada en Europa central en la transición entre la Edad del bronce y la Edad del Hierro...

 

La cuna del celtismo en Europa central, varios siglos antes de nuestra era. La tribu de los celtas nóricos vive una época de prosperidad bajo el gobierno del rey Calum, la sabia guía de su druida Meriadec y la protección de sus valerosos guerreros, armados con las espléndidas espadas salidas de la forja de Teyrnon. Sin embargo, tiempos oscuros se ciernen sobre ellos. Un misterioso asesinato viene a perturbar el equilibrio de la comunidad, situación que se agravará cuando los germanos del norte, envalentonados por el despertar de sus dioses y el nuevo poder que estos les han otorgado, se atrevan a desafiarlos. Por otra parte, la obsesión de Cedric por la bella hija del general Murtagh le llevará a competir por su amor con Serbal, lo que desencadenará consecuencias imprevisibles para todos ellos.
Vive una extraordinaria aventura y sumérgete en la fascinante cultura celta, cuyo amor por la naturaleza no era incompatible con la ferocidad y el arrojo que demostraban en el campo de batalla.

 

Por una vez, y se agradece, estamos ante una novela histórica que recrea el mundo celta antes de la entrada en escena de los romanos. Alfaro no sitúa la acción en las etapas finales de la cultura celta, sino en su período histórico de máxima expansión, el momento en que constituyen la potencia dominante en gran parte de Europa. Y lo hace con una buena base de documentación histórica, lo que permite al lector un acercamiento de lo más interesante a una etapa muy poco conocida de nuestro pasado.

Estamos ante una novela histórica que recrea el mundo celta antes de la entrada en escena de los romanos.

La novela atrapa desde la primera página: se lee del tirón, con interés por conocer las peripecias de los protagonistas, y deja un buen sabor de boca, como atestiguan las cerca de 200 opiniones que los lectores han dejado en la página de la novela en Amazon.

La novela atrapa desde la primera página: se lee del tirón, con interés por conocer las peripecias de los protagonistas, y deja un buen sabor de boca.

Sin embargo, me quedo con la impresión de que estoy leyendo un texto al que le hace falta una labor de edición o, como decimos en el argot editorial, de editing: una revisión en profundidad que evite los tics y errores más comunes de cualquier novela.

Me explico, antes de que algún fan de Alfaro se me eche encima: toda obra literaria, sea del autor que sea (incluso de los más reconocidos), se somete a un proceso de revisión y corrección cuando entra en la editorial que la va a publicar. Se trata de un proceso fundamental en el que el editor sugiere cambios en el lenguaje, la estructura, los personajes o el desarrollo de la obra, a la vez que detecta sus posibles errores, suprime tics y muletillas, ajusta tiempos y escenas y, en general, mejora el texto.

Que nadie se alarme: es algo completamente habitual y natural, pues cuando el autor termina un texto, después de muchos meses con él en la cabeza, está tan metido en la historia que necesita una visión ajena, una nueva perspectiva: ofrecérsela es una de las tareas más importantes del editor, aunque es el autor, por supuesto, quien tiene la última palabra ante los cambios sugeridos.

Cuando el autor termina un texto, después de muchos meses con él en la cabeza, está tan metido en la historia que necesita una visión ajena, una nueva perspectiva: ofrecérsela es una de las tareas más importantes del editor.

Pues bien: uno de los problemas de los autores independientes suele ser esa falta de revisión y corrección (que no solo realizan las editoriales: también hay editores que ofrecen esos servicios a los autores independientes).

Y en el caso de Bajo el cielo de los celtas, la falta de editing se nota en los detalles: en el uso de una adjetivación tópica; en el planteamiento de situaciones cuya credibilidad, en ocasiones, chirría; en la tendencia del autor a explicar hasta la última acción y la última motivación de sus personajes, aunque ya estén suficientemente claras; en la creación de personajes por lo general planos, que no evolucionan con el desarrollo de la trama.

Todo lo anterior es subsanable con una buena labor de revisión y corrección editorial. Probablemente, se trata de cuestiones que pasan desapercibidas para la mayor parte de los lectores, pero que inciden en la impresión final, en el regusto que deja una obra.

Al menos es lo que me ha pasado a mí: me quedo con la sensación de haber leído un texto muy interesante, con muchas posibilidades, pero lastrado por pequeños detalles que podrían haber sido corregidos fácilmente. Imagino que en La fragilidad del cristantemo estos detalles han sido corregidos con una buena revisión de los editores de Martínez Roca.

De todas formas, y pequeños detalles al margen, la obra de Alfaro es garantía de entretenimiento seguro, con un extra de lo más meritorio: las épocas y las culturas que retrata son muy poco frecuentes en la literatura actual, culturas tan exóticas como interesantes.

 

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